Nicolás Simone afirma en el texto sobre transiciones, que los procesos de democratización suelen estar a cargo de una casta política. Es decir, de aquellos que integran y, a la vez, se reconocen mutuamente como parte del elenco político privilegiado de un país.
Según afirma Diego Bernardini, las personas mayores se convierten en un grupo subordinado por una gran parte de la sociedad actual.
Según afirma María Florencia Deich, un golpe de Estado realizado por las Fuerzas Armadas, si contara con el suficiente apoyo popular, podría ser un acto legal, como por ejemplo lo fue el de 1943 en Argentina.
Según explica Enrique García, el Estado liberal plantea la defensa de los llamados derechos naturales, inviolables, precontractuales e individuales.
Según Luis A. Romero, cuando el anunciado final de su segundo mandato colocaba al presidente Menem en la incómoda situación del "pato rengo", una nueva crisis internacional desequilibró el edificio económico e inició una larga recesión.
En el artículo de Javier Hermo en el libro Herramientas para el análisis de la Sociedad y el Estado, se afirma que en Argentina hubo matanzas, pero que estas fueron en el contexto de guerras externas o civiles, lo que no cuenta para definirlas como prácticas genocidas.
Según Luis A. Romero, sorpresivamente, en noviembre de 1993, Menem y Alfonsín acordaron en secreto el llamado "Pacto de Olivos", garantizando las condiciones para una reforma constitucional. Esto fue así porque:
En los últimos meses de 2001, el fantástico nivel alcanzado por el "riesgo país" argentino descartó cualquier posibilidad de acceso al crédito internacional. Se corporizaba así el fantasma del cese de los pagos de la deuda. Romero afirma que esto ocasionó que:
Luis A. Romero afirma que, luego de aprobada la ley de convertibilidad y estabilizada la economía, el ministro de Economía, Domingo Cavallo, avanzó con firmeza en las reformas estructurales iniciadas en 1989, pero con más prolijidad. Esto se observó en que:
Según Romero, es difícil saber cuándo Perón dejó de verse como el insobornable jefe de la resistencia, y se consideró el destinado a pilotear el proyecto de reconstrucción que asumió como la última misión de su vida. Así, armó su proyecto sobre determinadas bases, entre ellas:
Entre mediados del siglo XX e inicios del siglo XXI hubo en Argentina numerosos cambios de gobiernos y de régimen político. Entre ellos se puede mencionar:
Julio Montero afirma que, más allá de su larga trayectoria filosófica y de su influencia sobre varias constituciones occidentales de los siglos XVIII y XIX, la noción de derechos humanos (DDHH) recién alcanzó aceptación internacional plena durante la Segunda Guerra Mundial. Esto es así porque:
Según Tomás Straka, a diferencia de otros gobiernos que dominaron la región en la primera década del siglo XXI, como los de Lula Da Silva, Rafael Correa, Pepe Mujica y Evo Morales, el chavismo decidió llevar las cosas por un camino más radical. Esto fue así porque:
Según Luis A. Romero, con la renuncia del presidente de la Rúa terminó el breve interludio de un gobierno no peronista en el ciclo del segundo peronismo. Esto fue así porque:
Según el video con la entrevista a Miguel Ángel Quintana Paz, el académico afirma que la ideología "woke" modifica la tradición judeocristiana en la idea de darle protagonismo al sufriente, a la víctima, eliminando la idea de perdón o reconciliación. Esto es así porque:
Según Armando Chaguaceda y Eloy Viera, el régimen cubano, como quiera que se lo evalúe, no pasa un test serio de democraticidad formal o sustantiva. Esto es así porque:
Según Luis A. Romero, la mejora en la economía a mediados del año 2002 facilitó la salida política, aunque también tuvo sus complicaciones. Quien la guió, el presidente Duhalde, carecía de legitimidad electoral y también de fondos en su caja, que siempre ayudan a la gobernabilidad. Esto se vio en que:
Luis A. Romero afirma que cuando asumió el gobierno, el presidente Alfonsín tenía detrás de sí una enorme fuerza, cuya capacidad era aún una incógnita: la civilidad. Eso fue así porque: