Según Laura Petrino, la variedad de ejemplos latinoamericanos demuestra que las características económicas y sociales de nuestra región son las condiciones propicias para la aparición de figuras carismáticas pensadas como populistas.
Según Max Povse, un régimen político es democrático cuando el acceso y el ejercicio del poder son ilimitados.
Según Nadia Yannuzzi, entre los múltiples efectos del proceso de individuación, se destaca el repliegue del individuo a la esfera privada.
Según Patricio Gómez Talavera, Weber observó que existen diferentes justificaciones para que las personas obedezcan al Estado.
Según Nadia Yannuzzi, para analizar las instituciones se puede distinguir dos tipos que funcionan alternativamente y son excluyentes: las instituciones "formales" y las "informales".
Según Enrique García, el Estado de bienestar busca intermediar en las relaciones entre las fuerzas del capital (los empresarios) y las del trabajo (los sindicatos).
Según el texto de Margarita Batlle, el concepto de poliarquía es la manera más simple y que mejor describe a las sociedades democráticas realmente existentes.
Verónica Beyreuther afirma que, en un régimen totalitario, la libertad de la sociedad civil es reducida a su mínima expresión. Esto se ve en que:
Según Florencia Deich, los aspectos a considerar para caracterizar particularmente a un golpe de Estado y que permiten distinguirlo a uno de otros, son los siguientes:
Según Luis A. Romero, el estallido ocurrido en Córdoba en mayo de 1969 vino precedido de una ola de protestas estudiantiles y de una fuerte agitación sindical que luego se extendió en el llamado "Cordobazo". Esto fue así porque:
Según Romero, desde 1968, los religiosos que se reunieron en el Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo, y los laicos que lo acompañaban, militaron en las zonas más pobres. Esto derivó en que:
Según Romero, hacia 1973, y vista desde una perspectiva más amplia, la economía del país tuvo un desempeño medianamente satisfactorio, que se habría de prolongar hasta 1975. Esto se observó en:
Según Romero, en 1973 Perón armó su proyecto –parecido pero distinto al de 1945- sobre tres bases. Entre ellas se encuentran:
Según Romero, el tercer gobierno peronista –iniciado con Héctor Cámpora en 1973 y finalizado con Isabel Perón en 1976 luego de la muerte de Juan D. Perón- creó las condiciones para la aceptación de un golpe de Estado que prometía restablecer el orden y asegurar el monopolio estatal de la fuerza. Esto se vio en:
Según Romero, con la represión de la última dictadura surgieron en el propio Ejército verdaderos señores de la guerra, que casi no reconocían ninguna autoridad sobre sí. Esto se vio en que:
Según Romero, desde 1980, los dirigentes del Proceso –la dictadura iniciada en 1976- discutían la cuestión de la salida política. Esto era así porque:
Según Romero, el plan de ocupar las islas Malvinas en 1982 aparecía como la solución para los muchos problemas del gobierno militar. Esto fue así porque:
Según Nicolás Simone, desde 1983 hasta la actualidad, aun con crisis, se mantuvo el régimen democrático; pero apenas recuperada la democracia, los peligros de un nuevo golpe fueron muy visibles durante todo el mandato de Raúl Alfonsín. Esto se vio en: