Según Luis A. Romero, la política exterior de Carlos Menem fue muy intensa y destinada a ubicarse en una activa neutralidad.
Según Romero, Menem no necesitó ni la Plaza ni el balcón para comunicarse fácilmente con la gente, más allá de sus identidades políticas.
Pese a que la Constitución era categórica al rechazarlo, según Romero, Menem intentó jugar la carta de volver a presentarse a las elecciones presidenciales, es decir, obtener una segunda reelección.
Según Gemma Galdón-Clavell, ante la pregunta "¿qué preferís, un control policial humano o un control automático?", la gran mayoría de las personas responde "control policial humano".
Sebastián Linares afirma que con las elecciones democráticas todos están en pie de igualdad para elegir representantes y para ser elegidos.
Según Romero, el Gobierno de Menem se caracterizó por el importante apoyo que obtuvo de los presidentes estadounidenses de entonces.
Según Edgar Straehle, Internet suministra el ejemplo de numerosas comunidades de usuarios que se desarrollan bajo la estela del free software y otros movimientos cercanos. Esto significa que:
Según Julio Montero, y a pesar de los discursos sobre la preocupación por los que menos tienen y que los recursos y las oportunidades estuvieran distribuidos de una manera más justa, los regímenes socialistas raramente cumplieron con sus promesas. Esto se funda en que:
A modo de hipótesis, Paola Bautista de Alemán advierte que algo está mal con las cifras que ofrece el Estado chino sobre el impacto del COVID en su territorio. Esto ocurre porque:
Según Romero, luego de ser electo en 1989, Menem concedía a sus fieles protección e impunidad, y distribuía con generosidad los frutos de un tráfico de influencias practicado sin disimulo. Esto generó que:
Romero afirma que era inevitable que la crisis post-menemista provocara un remezón social y político. Pudo haber sido diferente su forma y su profundidad, y eso fue responsabilidad del Gobierno de De la Rúa. Esto fue así porque:
Según Romero, sorpresivamente, en noviembre de 1993, Menem y Alfonsín acordaron en secreto el Pacto de Olivos, que incluía las condiciones para una reforma constitucional. Esto fue así porque:
Según Tomás Straka, en su época de oro, el chavismo manifestó la vocación venezolana de ser una potencia regional, y más o menos emular a Bolívar. Esto se vio en que:
En el texto de Diego Pimentel, el filósofo Byung-Chul Han señala la transparencia y la hipercomunicación como dos factores que, luego de seducirnos, nos dejan totalmente desprotegidos en el medio de las redes sociales y de todo el ecosistema informativo. Eso es así porque:
En el video sobre la política del futuro, Julia Pomares afirma que hay algunas certezas sobre cómo serán los tiempos por venir, por ejemplo:
Según Armando Chaguaceda y Eloy Viera, en Cuba (como proceso sociohistórico y como orden político) no hay prácticamente avances —y sí mucho estancamiento y retrocesos— en lo referente a conquistas y derechos democratizadores. Esto se ve en que:
A fines del año 2001, la Asamblea Legislativa dudó entre designar un presidente interino que llamara inmediatamente a elecciones o uno que concluyera el mandato de De la Rúa. Romero afirma que finalmente se resolvió:
En el video en que Eduardo Levy Yeyati entrevista a Pablo Gerchunoff, se hace referencia a que Raúl Alfonsín, ya no como presidente sino como líder de su partido, inicialmente se disciplinó ante la decisión de la coalición que integraba (la Alianza) de mantener la convertibilidad. Sin embargo, con el tiempo, el expresidente buscó imponer su voluntad política por sobre la del presidente De la Rúa. Esto ocurrió porque: